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Joven observando manchas de su piel frente al espejo para evaluar resultados del ácido azelaico.

¿Para qué sirve el ácido azelaico y cuáles son sus beneficios?

“Calma y reduce las manchas”, “ayuda contra el acné”: estas son algunas de las respuestas que reciben quienes preguntan para qué sirve el ácido azelaico al verlo aquí y allá, en la etiqueta de productos de skincare de diferentes marcas, pero, ¿todas esas promesas son reales o son parte de una estrategia de marketing? 

El post que estás a punto de leer tiene la intención de explicar las características de dicho componente, si en verdad funciona, qué tan compatible es con cada tipo de piel y si vale la pena comprar algo que lo contenga. 

¿Qué es el ácido azelaico?

Es un compuesto natural, presente en algunos granos como el trigo, el centeno y la cebada, que actualmente se utiliza en dermatología debido a su capacidad para combatir el acné, mitigar la rosácea, favorecer la despigmentación y mejorar la textura de la piel. 

Se ha utilizado durante años porque apoya los mecanismos naturales de equilibrio cutáneo y, en comparación con otras opciones irritantes, ha demostrado ser seguro, incluso en personas que padecen de sensibilidad: por eso es que ha dejado de ser exclusivo de fórmulas médicas, siendo cada vez más común encontrarlo en productos cosméticos. 

¿Para qué sirve el ácido azelaico?

Lo que lo hace tan especial es su equilibrio, pues posee la fuerza necesaria para transformar la piel, pero la delicadeza suficiente para no comprometer su estabilidad. Conoce sus ventajas: 

Control de brotes y textura: Su rol es impedir que las células muertas se acumulen y formen tapones en los poros que favorezcan el desarrollo del acné; además, educa a la piel para que sea menos propensa a futuras imperfecciones.

Corrección de manchas y tono desigual: Es similar a un interruptor que inhibe la enzima responsable de la producción desmedida de melanina, característica que hace bastante eficaz al ácido azelaico para atenuar la hiperpigmentación postinflamatoria (marcas que dejan los granitos) y el melasma, logrando una luminosidad uniforme sin aclarar las zonas de piel sana.

Alivio en pieles reactivas y rosácea: Es de los pocos activos que los dermatólogos recomiendan cuando hay rojeces persistentes por su potencial para reducir el enrojecimiento y la hinchazón, devolviendo la calma a los rostros que acostumbran reaccionar a todo.

Escudo antioxidante y antienvejecimiento: Entre los beneficios del ácido azelaico que poco se mencionan, está su poder para neutralizar los radicales libres generados por la contaminación y el sol. Al reducir el estrés oxidativo en las células, promueve la prevención del envejecimiento prematuro y mantiene el tejido más firme y vital.

Efecto refinador de poros: Con el uso frecuente, la congestión interna de los poros disminuye y se hace menos visible; la apariencia “asfixiada” o apagada es, pues, sustituida por un brillo saludable y natural.

Rostro con rosácea visible frente al espejo en consideración de usar ácido azelaico para la rosácea.

¿Cómo usar el ácido azelaico?

Formatos disponibles

Las cremas al 20%, geles y espumas al 15% normalmente son versiones médicas que se prescriben en contextos clínicos; sin embargo, también existen otros productos con concentraciones más bajas, perfectos para aquellas personas que apenas quieren probarlo o solo les interesan alternativas suaves de uso diario. 

Modo de aplicación

En general, se empieza con una vez al día, de preferencia en la noche, y se puede aumentar a dos veces diarias si la piel lo tolera bien. Lo ideal es utilizarlo después de la limpieza facial, sobre la piel seca, extendiendo una pequeña cantidad en la zona deseada. Es importante que se deje absorber antes de continuar con el resto de la rutina. 

Combinación con otros ingredientes

Sí es efectivo junto a activos calmantes e hidratantes como la niacinamida, el ácido hialurónico o las ceramidas, ya que cuando hacen equipo, promueven el refuerzo de la barrera cutánea y minimizan molestias iniciales. Eso sí: se sugiere evitar el uso simultáneo con exfoliantes intensos o fórmulas muy ácidas.

A considerar

Los resultados requieren constancia para que vayan apareciendo de forma gradual, no se tiene que suspender de buenas a primeras; adicionalmente, debe protegerse la piel del sol, incluso cuando el cielo esté nublado, pues la exposición solar puede revertir los avances logrados, más en casos de manchas o rosácea.

Por último, pero no menos importante, vale la pena sacar cita con un dermatólogo si se planea usar el ácido azelaico con otros tratamientos, durante el embarazo, o si existen antecedentes de reacciones cutáneas. Nada se va a comparar a incorporarlo de manera informada para que la experiencia sea 100% positiva. 

Persona con brotes y mejillas enrojecidas como posible reacción inicial a los efectos secundarios al ácido azelaico.

Posibles efectos secundarios del ácido azelaico

Si bien se le conoce por ser seguro, es natural que la piel experimente una fase de adaptación y, a veces, se manifiesten ciertas sensaciones (ligeros hormigueos, calor o enrojecimiento transitorio) que, lejos de representar una señal de alarma, son una respuesta que tiende a disiparse conforme el tejido se va familiarizando con el activo. 

No obstante, ante la aparición de una descamación sutil o una tirantez inusual, tanto en climas fríos como en los secos, lo más conveniente es disminuir la frecuencia de uso a noches alternas y priorizar fórmulas ricas en ácidos grasos y ceramidas que impulsen a la barrera cutánea a recuperarse sin necesidad de abandonar el tratamiento.

Cuando el problema es una irritación que persiste, lo prudente es suspender la aplicación temporalmente y centrar la rutina en la reparación; insistir en colocarlo derivará en una inflamación que podría agravar aquello que se desea corregir.

Apenas la calma retorne, es posible reintegrarlo, pero de manera paulatina y bajo la técnica del “sándwich”, o sea, poniendo el ácido azelaico sobre una base previa de crema hidratante para amortiguar su entrada.

Respuestas a dudas comunes

1.- ¿Cuándo comenzaré a percibir cambios en mi piel?

Depende de tu objetivo personal. Si lo que te interesa del ácido azelaico es controlar el acné o calmar la rosácea, los primeros signos de mejoría podrían hacerse presentes tras un par de semanas gracias a su acción antibacteriana y antiinflamatoria. En cambio, si tu objetivo es la corrección de manchas y melasma, es probable que los resultados empiecen a notarse a los tres meses.

2.- ¿Es un activo apto para cualquier tipo de cutis?

Sí. Mientras que en pieles grasas ayuda a refinar el poro y controlar el sebo, en secas o sensibles se encarga de unificar el tono sin la agresividad de otros ácidos. Lo que importa es que sepas cómo modular la textura (gel vs. crema) y la frecuencia de aplicación.

3.- ¿Existe un horario preferente para usarlo? 

No, pues es un ingrediente flexible. Hacerlo de noche te hará evitar conflictos con el maquillaje, pero en la mañana es beneficioso debido a sus propiedades antioxidantes porque secunda la protección de la piel de la polución. En caso de que decidas incluirlo de día, el protector solar de amplio espectro es el paso final obligatorio para preservar los avances logrados.

Mujer aplicando sérum en piel con acné, mostrando uso del ácido azelaico como parte de su rutina diaria.

4.- ¿Puedo continuar aplicándolo en embarazo y lactancia? 

Aunque es una alternativa segura a los retinoides o al ácido salicílico de alta concentración para tratar el acné hormonal o el cloasma (máscara del embarazo), el acompañamiento profesional sigue siendo esencial para validar su utilización y diseñar una estrategia personalizada. 

5.- ¿Pasa algo si lo incluyo en mi rutina todo el año?

A diferencia de los AHA (como el ácido glicólico), el azelaico no es fotosensibilizante; es decir que no vuelve tu piel vulnerable a las quemaduras solares, por lo cual es el aliado perfecto para tratar manchas hasta en pleno verano. Solo insistimos en la fotoprotección, pues la radiación UV es el principal disparador de la pigmentación. 

¿Ya sabes qué producto adquirir?

En Haut Boutique sabemos que la eficacia depende tanto de la formulación como de los activos secundarios que potencian su acción; por eso, queremos sugerirte estas tres soluciones de marcas dermatológicas de nuestro catálogo, vanguardia en el tratamiento de manchas e imperfecciones:

  • Sesderma Azelac RU Liposomal Serum (30ml): Tratamiento despigmentante con ácido azelaico liposomado y otros despigmentantes capaz de penetrar en las capas más profundas de la piel. Aclara, reduce y previene manchas. 
  • SVR Sebiaclear Ampoule Flash AZ (30ml): Diseñado para pieles con tendencia acneica que presentan rojeces e imperfecciones. Su fórmula destaca por una concentración del 15% de ácido azelaico, combinada con ácido salicílico, niacinamida, zinc y agentes hidratantes. Limpia y reduce las imperfecciones, así como el enrojecimiento.
  • SVR Sebiaclear Gel Flash AZ (15ml): Este formato portátil en gel con efecto parche protege la piel de las agresiones y el rascado. Además de prevenir la formación de puntos negros y comedones, regula el exceso de sebo, alivia la inflamación, entre otros beneficios. 

Para obtener una recomendación personalizada de acuerdo a tu tipo de piel y estilo de vida, puedes contactarnos vía WhatsApp; también te invitamos a acudir a alguna de nuestras sucursales en CDMX. 

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